Alimentación trazable y personalizada

La industria alimentaria debe transformarse con el fin de preservar los recursos naturales, producir y distribuir mejor minimizando al máximo su impacto en el entorno, reduciendo el uso de materiales como el plástico, luchando por combatir el desperdicio alimentario y creando nuevos alimentos saludables, sabrosos y sostenibles.

20/01/2022 - 14:01 - Industria
Autor: Florencia Lippo

 


La alimentación del futuro será principalmente trazable, transparente, segura, saludable, limpia, regenerativa, sabrosa, fresca, nutritiva, personalizada, neutra en carbono y actuará como medicina preventiva. Así lo explica el informe “Fooduristic’22. Las 50 personas que están liderando el futuro de la alimentación”, impulsado y elaborado por KM ZERO Food Innovation Hub, iniciativa dedicada a apoyar soluciones para el sector de la alimentación, que participa y colabora con startups y con proyectos innovadores con el objetivo de impulsar su consolidación.

El informe recoge las reflexiones y la visión de la industria, instituciones y de los principales líderes mundiales de startups que están desarrollando las soluciones más innovadoras y sostenibles en alimentación. Todos ellos destacan cómo será la comida del futuro y concluyen que el sector debe transformarse para dar respuesta a los actuales retos a los que se enfrenta. Las figuras seleccionadas son a su vez miembros del KM ZERO Squad, una red de embajadores en continuo crecimiento que reúne figuras de todas las partes del mundo que están revolucionando el sector.

“Las cifras marcan el cambio de paradigma que vive el sector. Está previsto que la población mundial pase de 7.000 a 9.000 millones de habitantes, lo que requiere de un incremento del 70% del abastecimiento de alimentos en 2050. En este sentido, todos los expertos que han participado en Fooduristic’22 y que forman parte de nuestro squad coinciden en que la industria alimentaria debe transformarse con el fin de preservar los recursos naturales, producir y distribuir mejor minimizando al máximo su impacto en el entorno, reduciendo el uso de materiales como el plástico, luchando por combatir el desperdicio alimentario y creando nuevos alimentos saludables, sabrosos y sostenibles. Para llevar a cabo un cambio de tal magnitud es absolutamente imprescindible establecer sinergias con startups agritech y foodtech que ofrecen las soluciones más punteras y ágiles a todos estos retos”, ha destacado Beatriz Jacoste, directora de KM ZERO, durante la presentación del informe.

En la misma línea se ha expresado el concejal de Innovación y Emprendimiento de Madrid, Ángel Niño, que junto con Jacoste, y con el CEO de KM ZERO, Raúl Martín, inauguró el acto de presentación de Fooduristic’22: “La sobrepoblación que afrontará el mundo en los próximos 30 años supone un auténtico reto en materia de alimentación, sostenibilidad y recursos naturales. Ante ese escenario, es necesario impulsar fórmulas innovadoras y facilitar el emprendimiento foodtech para adaptarnos a los cambios y desafíos que están por venir”.

De hecho, una de las principales conclusiones del informe es que la inversión de impacto se centra cada vez más en los sectores agritech y foodtech, y el interés abarca ya proyectos que aportan disrupción en toda la cadena agroalimentaria: desde soluciones en el campo para la regeneración del suelo y de agricultura inteligente, hasta tecnologías como la Inteligencia Artificial o la robótica para la mejora de procesos industriales. Según The TechFood Magazine, en el último año las startups que operan más cerca de la granja y en la cadena de suministro han recaudado más capital que aquellas orientadas al consumidor. 

La opinión de los expertos 

El informe de KM Zero incluye la opinión de líderes de empresas globales sobre los retos que tiene la industria alimentaria en el futuro.

Borja Lafuente, Head of Sustainability Iberia en Danone, explica que “es necesario que la construcción de un sistema alimentario actual incluya el mayor número de actores posibles para sumar esfuerzos y alcanzar objetivos comunes. La agenda global climática y social es exigente y debemos unir sinergias para alcanzar un modelo sostenible. El sistema alimentario se entrelaza con infinidad de distintos grupos de interés, afecta y es afectado por industrias y actores con impactos sobre cada uno de ellos, por ende, la cooperación es crucial para avanzar en los retos del futuro de la alimentación. La interrelación del sistema le da la particularidad de ser potencialmente beneficioso y amenazante a su vez, tanto en las comunidades locales como a nivel global. Hay un reto evidente: está previsto que la población mundial aumente de 7.000 a 9.000 millones de habitantes, lo que en la práctica supondrá que será necesario incrementar como mínimo un 70% el abastecimiento de alimentos en 2050. Apostar por los productos de proximidad, la agricultura regenerativa, la protección de los ecosistemas o la lucha contra el desperdicio alimentario son algunos de los retos que ya se abordan para consolidar esta transformación”.

Dorothy Shaver, Global Marketing Sustainability Lead Lead en Knorr, señala que como marca tienen tres grandes retos con el fin de redireccionar el impacto de los alimentos en la salud humana y planetaria.

Estos son: 1) la falta de nutrientes y la pérdida de biodiversidad como resultado de cultivar y consumir los mismos alimentos repetidamente; 2) el impacto de los alimentos en el cambio climático, ya que más del 60% provienen de animales; y 3) la problemática que supone destinar excesivos recursos al cultivo, los cuales dañan la tierra en sí. Por lo tanto, Knorr aboga por más variedad, menos carne y más plantas cultivadas de forma sostenible y regenerativa a través de productos, programas y asociaciones.

Knorr tiene la ambición de poder llevar alimentos saludables para el consumidor y el planeta a 7.000 millones de platos en 2025 a través del documento Future 50 Foods. Dicho documento resume los problemas del sistema alimentario además de identificar 50 alimentos que deberíamos consumir más a menudo para resolverlos. Recientemente, Knorr ha anunciado una hoja de ruta para llegar a cultivar el 80% de los ingredientes clave de Knorr siguiendo los Principios de Agricultura Regenerativa que propone Unilever para 2026.

En cuanto a la comida del futuro, Lafuente indica que “será -o deberá ser- el reflejo de cómo funciona el mundo: a través de una manzana seremos capaces de entender cómo es su entorno de origen, cómo viven las comunidades del lugar, qué nos aporta la manzana a nuestra salud y por qué elegimos manzana y no pera. La comida del futuro será sostenible, responsablemente puesta en nuestro plato, será local y, sobre todo, será justa. Debemos volver a aprender a comer conscientemente porque cada vez que comemos y bebemos, elegimos el mundo en el que queremos vivir”.

Con respecto a este tema, Shaver manifiesta que “tengo la esperanza de que se incrementen los esfuerzos para conseguir que los alimentos saludables estén disponibles para todos y sean apetecibles al mismo tiempo, abogando por una óptima salud humana y del planeta. Esto requerirá esfuerzos de colaboración para transformar el quién, el qué, el por qué, el cuándo y el cómo de forma eficaz y rápida. Defiendo además la idea de que todos identifiquemos nuestra forma de comer como flexitariana, es decir, que dispongamos de una amplia variedad de alimentos con el poder de transicionar a un sistema alimentario que sea eficiente, igualitario y saludable, que nutra con amor a todas las personas y a nuestro precioso planeta”.  

Las nuevas formas de consumir alimentos 

De acuerdo con un estudio global de Accenture existen cinco tendencias que están marcando la forma en que consumimos alimentos. 

Desde el restaurant, hasta el hogar: Los consumidores se han adaptado rápidamente a comer más en casa. Y es probable que estos nuevos hábitos se mantengan: 56% de las personas a nivel mundial tiene la intención de pasar menos tiempo comiendo fuera de casa en el futuro y uno de cada cinco cocinará para sí mismo con más frecuencia. 

Comer se convierte en una experiencia: Antes de la pandemia, comer era una cosa más que había que hacer en un día ajetreado. Pero el ritmo de vida más lento impuesto por el COVID-19 ha hecho que la gente tenga más tiempo para disfrutar de la comida. Para algunos, se trata de buscar la comodidad en ingredientes conocidos o de tener más control sobre la planificación de las comidas. Para otros, se trata de redescubrir marcas y recetas. También hay un deseo creciente de “viajar a través de mi plato”, descubriendo una nueva cultura o país a través de su cocina.

La salud ante todo: La salud y el bienestar son cada vez más prioritarios para los consumidores, especialmente en la elección de alimentos. La gente se preocupa más por su dieta y su estilo de vida. 

El impulso de la sustentabilidad: La pandemia hizo que la gente tuviera más tiempo para reflexionar sobre la belleza de la naturaleza, así como sobre su fragilidad y su potencial amenaza. Eso ha aumentado la importancia de la sostenibilidad en la mentalidad del consumidor. La gente quiere marcar la diferencia.

Foco en lo local: La pandemia hizo que la gente volviera a conectarse con sus comunidades, reconociendo que las tiendas de comestibles y los restaurantes locales ofrecían calidad y comodidad, y necesitaban apoyo para seguir funcionando.


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