29/09/2026 - 16:09 - Industria
Autor: Florencia Lippo
Con una amplia participación de empresas del sector, fabricantes de equipos y profesionales del rubro de alimentos, se realizó el webinario Mantenimiento y confiabilidad de equipos en la industria alimentaria.
Durante el encuentro, se abordaron los principales desafíos que enfrentan las plantas industriales para garantizar la continuidad operativa, la inocuidad y la calidad de los productos. Ramiro De La Iglesia, especialista en gestión del mantenimiento del Instituto, destacó que, en esta industria, las fallas de los equipos no solo generan pérdidas económicas por interrupciones de la producción, sino que también pueden comprometer aspectos críticos vinculados con la seguridad alimentaria, la trazabilidad y el cumplimiento de estándares de calidad.
En este sentido, remarcó la importancia de adoptar una gestión preventiva del mantenimiento, basada en la planificación, el seguimiento de indicadores y el registro sistemático de la información.
El experto del INTI presentó un software de gestión integral de mantenimiento desarrollado en la sede de La Pampa del organismo que actualmente utilizan más de 30 empresas del sector alimentario, automotriz y metalmecánico en distintas regiones del país. La herramienta permite gestionar activos, planificar mantenimientos preventivos y correctivos, administrar repuestos, registrar intervenciones mediante códigos QR, generar indicadores automáticos y contar con la trazabilidad completa de la información. El sistema puede adaptarse tanto a pequeñas empresas como a organizaciones con estructuras de mantenimiento más complejas, favoreciendo una gestión basada en datos y la toma de decisiones oportunas.
Como parte de la presentación, se analizaron dos casos reales de industrias lácteas con diferentes enfoques de gestión. Uno mayormente correctivo ante las fallas una vez ocurridas, y otro con una estrategia preventiva apoyada en herramientas digitales. Los resultados reflejaron el impacto que puede tener una gestión organizada y basada en información confiable sobre la productividad: la planta con enfoque preventivo logró extender el tiempo medio entre fallas de 48 a 220 horas, reducir el tiempo medio de reparación de 4,2 a 1,2 horas y disminuir las pérdidas de materia prima de 5,5 % a apenas 0,3 %.